Eliges la hora libre
El horario se retiene 15 minutos mientras pagas. Si no pagas, vuelve a estar disponible.
Sin preguntar si hay campo. Sin consignar y mandar el comprobante. Sin esperar a que alguien conteste. Abres la app, la cancha queda tuya y llegas a jugar.
La disponibilidad que ves es real. No es una solicitud que alguien confirma después.
El horario se retiene 15 minutos mientras pagas. Si no pagas, vuelve a estar disponible.
Lo fija la sede y lo calcula el servidor. El pago va por BOLD; tu tarjeta no pasa por nosotros.
Quien atiende lo escribe y ve tu reserva: hora, cuántos van y cuánto falta por cobrar.
Organizas con amigos, apartas la hora y compartes la convocatoria. Cada uno elige puesto en la cancha, en vivo.
Cobrar por adelantado convierte una reserva en un compromiso. Te enteras de todo desde el panel, sede por sede.
El abono entra cuando se aparta la hora, no cuando alguien aparece.
Precios por franja, promociones y bloqueos. Lo que publicas es lo reservable.
Cada jugador trae historial de asistencia: cuántas reservas cumplió.
La app llega pronto a Google Play y App Store. Si tienes una cancha, desde ahí mismo la registras y empiezas a cobrar por adelantado.